Carta a Beatriz
Carta a Beatriz
Carta a Beatriz
Aquella noche recordaste
el sonido de la caracola vacía; la tomaste y te la pusiste en tus oídos, en tus
pequeñas orejas de niña buena y descubriste la voz del viento que estaba
contenido dentro de ella. Saboreaste entonces el olor de la inmensidad; supiste
que los sonidos del inframundo, son también los sonidos de la creación. Desde
entonces guardaste en ti, los maravillosos tonos musicales de las
cosas. Luego cuando todo en ti era torrencial y sin pasado, fue el
más dulce y encantador de los ensueños. Que después se fueron
convirtiendo en sombras dentro y fuera del tiempo; pero gracias a
ello, en verdad gracias a ello; cuando ya todo o casi todo era pasado,
recobraste con infinita alegría la captación y la capturación de esos momentos
vividos y padecidos con el viento.
Entonces ¡Volaste! ¡Volaste! ¡Volaste! ¿Lo comprendes di, lo comprendes?
Narraciones Beatriz Elena Morales Estrada @ Colprinth

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