Variados


 


                                                    Criaturas

 

Criaturas vivas   sobre la arena exhalan y juguetean en el desierto. Ellas son movidas por hilos invisibles que las recorren. Son sobrevivientes del  antiguo mundo, son limpias y frágiles como el viento, pero están hechas  de arena, de polvo; de viento, de espuma,  de mar.  Son  como el aire.  Ellas son,   entre todas las criaturas mis preferidas. Yo misma he jugado con ellas,  dentro del viento y me gusta cuando exhalan; porque  soy yo quien inhala su aroma y saborea su néctar. Da gusto corretear sobre la vida con ellas.

 

                                                      Huellas

Mirando, me quedo mirando y aparece tu rostro, tu cara que aún me sigue calcinando entre los huesos.

                                                   Sueño

Y golpee con mis pobres puños sobre la ventana y rayitos azules se desprendieron del cristal irrompible ¡Desperté! Entonces; las manos me sangraban.                                               

 

                                                  La tierra

 

Abríase para mí, blanda, porosa, negra y absorbió mi mano y ya luego mi brazo ¡Desperté y zúas! Le di un manotazo.                                               

 

                                                La imagen


Levanto mi mano y trazó una línea imaginaria, entonces la ventana se abre, es grande, tan grande y me da una perspectiva infinita; pero entonces recuerdo que no existo,  porque yo Beatriz ya no escucho su voz. ¿Pero cuál voz?


                                                La ventana

La ventana se desplazó y estaba llena de luz; por fortuna yo estaba ahí. La imagen se corrió y al hacerlo mi mente se llenó de  ella.

 

                                                   Vives

Sientes que rumorea el tiempo; al igual que un sonido cristalino, miras y detrás de tus orejas, aún no se evaporan tus sueños y  te  das  cuenta que aún existen cosas imperecederas en el antiguo mundo; aun cuando agrietadas  están tus manos, aun en ti,  subyace el rostro matinal; ese aroma que suelen  guardar las cosas más dulces y vibrantes.

 

                                                   Colores

Sonríes y muestras una hilera de dientes,  que aún permanecen como las viejas teclas de un antiguo piano; entonces miras y ves un color azul, combinado con un tenue amarillo y sientes vibrar ese color tierra, que siempre te ha parecido tan bonito. Aun cuando los demás,  piensen que desvarías; tú sigues adelante,  con tus colores; dando pinceladas de fuego sobre el papel en blanco. Pero lo que más rabia me da ¿Sabes qué es? Es que confundiste los colores,  con las  tonalidades grises de la muerte y al hablarle a aquel olvidado cariño  tuyo, tan solo le  hablaste a ese retrato que conservas pegado a la pared. Vuelves a mirarte en el espejo y allí ves,  esa hilera de dientes que amenaza con  caerse.

 

                                                  Fotografía

Teníamos tanto frío aquella mañana. ¿Lo recuerdas no? ¿Qué no?  Yo sí; llovía sobre la ciudad y en nuestro tejado  las gotas  caían formando sonidos multiformes,  pero tú y yo,  yacíamos sobre el lecho. Cuán lejos estaba de imaginar que al  poco tiempo la vida se  nos  iba  a evaporar. Si digo la vida, porque para mí,  eras eso. Y, esa frase tuya,   jamás voy a dejarte,  éramos jóvenes, lo comprendo y  tenías los ojos negros y enmarañados ¿Qué me dices? Que no, que eran los míos, porque los tuyos siempre fueron claros.  Bien,  descansa,  voy  a guardar tu fotografía  en el baúl.  ¡Tú quédate en el sofá!

 

           Narraciones Beatriz Elena Morales Estrada @ Colprinth 

 



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